Leyenda Riobambeña | El descabezado de Riobamba

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Leyendas del ecuador

Un domingo por la mañana, en la ciudad de Riobamba, los habitantes despertaron alarmados por la noticia de que en la noche anterior un misterioso hombre sin cabeza, había ido a caballo por las calles de la nueva ciudad.

Aunque, la cabalgata del descabezado fue a las doce de la noche; no había causado asombro en ese momento a los pobladores, debido a que era la época de la independencia y los mensajeros nocturnos con noticias, abundaban en la ciudad.

El descabezado aterrorizaba a todo aquel que lograba verlo

Muchos decidieron espiar por la ventana, para mirar al jinete, y terrible fue su sorpresa, cuando descubrieron que el sujeto estaba descabezado. Su atuendo, su caballo y sus botas eran negras como la noche y provocaron aún más temor en los que habían conseguido mirarlo.

En la mañana y en los días siguientes, las historias del jinete descabezado, aumentaban por decenas. Las víctimas de la visión terrorífica, eran los noctámbulos que no podían resistir ir temprano a sus casas, también viajeros que arribaban en la noche a la ciudad pudieron contar la historia, inclusive los trabajadores que tenían una larga jornada y que se veían obligados a retornar en la noche habían visto al jinete.

Cada sábado se veía al descabezado, la gente llena de temor, prefería esconderse en sus casas y cerrar el portón de madera con tranca por dentro.

Varios pobladores, empezaron a imaginar la historia detrás del descabezado. Algunos pensaban que era un alma en pena de un soldado de la guerra, otros, creían que era alguien que buscaba venganza y algunos con más lucidez, pensaban que algo tenía que ver con los curas, porque los únicos beneficiados, habían sido ellos, pues reunieron bastante con las misas ofrendadas para rogar por el alma del Descabezado.

El barrio de Santa Rosa, era el lugar por donde pasaba el Descabezado, y en ese sitio, dos vecinos decidieron descubrir al misterioso personaje. Uno de los hombres, ideó un plan para descubrir al impostor, pero no consiguió convencer fácilmente al otro vecino, que era más prudente.

El descabezado de Riobamba revela su secreto

– Bueno está el plan vecino- dijo el amigo con prudencia- pero cuénteme algo ¿Y qué hacemos si de verdad es un alma en pena? Ese rato, nos van cargando a la quinta paila del infierno-

El astuto vecino, consiguió convencer a su amigo, y para espantar el miedo le ofreció un buen trago. Cuando los dos vecinos, habían bebido lo suficiente, les pareció que la tarea que iban a realizar, no era tan difícil, es más entre risas pensaban que por lo menos no sentirían dolor cuando el Descabezado les lleve.

En estas circunstancias, se fueron a comprar una soga gruesa y larga, trago de contrabando y tabacos. Cuando la noche llegó, se sentían los hombres más valientes del planeta y hablaban de lo que podría pasarles. Cerca de las doce de la noche, se dirigieron a la esquina por donde pasaba el jinete, calcularon el alto de su pecho y templaron la soga.

-Listo está-dijo el astuto, en su feliz borrachera- De aquí no pasa, y si logra pasar, juro que no vuelvo a salir un sábado nunca más.

Llegó la hora y se escuchó el caballo, la soga, había conseguido su objetivo y había derribado al jinete. Los vecinos, salieron de su escondite y apresaron al supuesto descabezado.

Para su sorpresa, al descubrir al jinete, vieron que era el párroco de San Luis; quien se justificó, diciendo que sentía mucho frío y que por eso se había cubierto la cabeza.

Antes de llevarlo ante las autoridades, lo que hicieron los amigos fue llevar al cura a la cantina, y allí el párroco confesó, que se había prendado de una joven de Santa Rosa y que en su desesperación por verla, se le ocurrió que para la gente riobambeña, mejor sería la idea un descabezado que la de un cura enamorado.

Video de la leyenda El descabezado de Riobamba