Leyenda quiteña | El Padre Almeida

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Leyendas del ecuador

La leyenda de el Padre Almeida que relatamos a continuación, cuenta la historia de un sacerdote que escapaba de su convento. Les contamos de qué forma salía del convento y cómo fue que finalmente enmendó su camino.

El convento de San Diego, era el hogar de un joven sacerdote, que había ingresado solo con 17 años al monasterio.   Siendo tan joven le gustaba mucho la fiesta y la bebida. Unos compañeros y él, decidieron salir una noche sin permiso de sus superiores y escalaron uno de los muros, para disfrutar de la noche quiteña. El Padre Almeida, era uno de los más entusiastas. Era muy bien parecido, además tocaba la guitarra y tenía una buena voz. Las noches de celebración continuaron por mucho tiempo.

Sin embargo, llegó el día en que los superiores, se dieron cuenta de lo que sucedía. Ante esta situación, tomaron la decisión de elevar el muro, para que así los fiesteros no pudieran salir. Los sacerdotes se dieron cuenta de su equivocación y decidieron enmendar su vida. Pero el Padre Almeida, no pensó de igual forma.

 ¿Hasta cuando Padre Almeida?

En la noche, cuando quiso  salir, buscó la manera de escapar del convento. Así es que se fijó en una ventana que daba a la calle y por ella podría salir. Pero para llevar a cabo su cometido, debía escalar por una escultura de Jesús crucificado. No le importo demasiado y el Padre Almeida, escapaba cada noche por su nueva ruta.

Una noche, como tantas otras, el Padre Almeida, subió por la escultura para ir a sus fiestas. El Cristo cansado de que el sacerdote siguiera con sus andanzas, le preguntó: – ¿Hasta cuándo Padre Almeida? y el padre con mucha audacia respondió: – Hasta la vuelta Señor.

Este evento no logró que el sacerdote dejará sus vicios y continuó con sus celebraciones. Una noche que volvía al convento, bastante «borrachito», se tropezó con algo negro, que pensó era un toro. Cuando se levantó del piso, miró que se trataba de una procesión fúnebre. Varios hombres caminaban llevando un ataúd. Nadie hablaba, sólo se escuchaban los pasos de los caminantes. Cuando el Padre miró quién era el muerto, se llevó el peor susto de su vida.  El cuerpo que estaba en aquella caja,  era él mismo.

Sacerdote ejemplar

El sacerdote corrió con desesperación al convento, de donde no volvió a salir. Se convirtió en uno de los más destacados miembros de la congregación. Fue obediente, cumplido y realizaba con gran devoción todas sus tareas. La dura lección recibida, hizo que el Padre Almeida, cambiara su vida para siempre.

Video de la leyenda de el Padre Almeida

Ubicado en el mapa | Convento de San Diego lugar de la leyenda del Padre Almeida