Leyenda cuencana | El cura sin cabeza

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Leyendas del ecuador

La leyenda cuencana “El cura sin cabeza”, es un relato que está presente en muchos países de Latinoamérica. Los españoles que llegaron a nuestros territorios, impusieron su religión, idioma y costumbres, por lo que dejaron historias semejantes, que con el paso del tiempo adoptaron las particularidades de las tradiciones locales.

En la hermosa ciudad de Cuenca, se presentó un extraño hecho.
En el popular barrio de San Roque, antiguo Sucre, se dice que vagaba una figura sin cabeza que vestía una sotana negra de sacerdote.

Por las noches, se escuchaba un caballo que recorría las solitarias calles cuencanas asustando a los pocos habitantes que se encontraban afuera a esas horas y tenían la mala suerte de encontrarse con el temido jinete sin cabeza.

En el inicio de las apariciones, la gente comentaba con temor, sobre el insólito cura sin cabeza que atemorizaba a los cuencanos nocturnos. Sin embargo con el paso del tiempo, empezaron a circular comentarios de que el jinete, no pertenecía al más allá, sino que formaba parte de algún convento cuencano.

Finalmente se descubrió que la aparición que asustó a los noctámbulos, era un sacerdote de cuestionable moral, que escapaba de su convento, para visitar a varias mujeres con las que mantenía idilios pasajeros, en San Roque.

Al final se supo la verdad

Cuando todo se descubrió, sabían hasta el nombre y apellido, del clérigo, y los feligreses que salían de misa comentaban las andanzas del cura sin cabeza.

Una beata dijo estas palabras, que quedaron en el recuerdo de los cuencanos:

Elé pues, este taita curita ahora si esta con cabeza,
mamitica, ¿QUÉ MUERTE TENDRA?.

Y agregaron las beatas,
“Dios nos guarde y nos ampare de este SANTO SACERDOTE”;

y algunos comentan también, que lo curioso del caso es que hasta ahora existen curas “sin cabeza”.