Leyenda del Cañar | El origen de los cañaris

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Leyendas del ecuador

En las alturas del Cerro Huacaiñan (camino de llanto), al este de la provincia del Azuay, estaban dos hermanos que habían logrado escapar del diluvio. Contemplaban, llenos de asombro, como avanzaban las aguas del mar, convertido en un solo lago. Llovía sin descanso. Y las aguas reflejaban el cielo, el sol, la luna y las estrellas. También morían los hombres, los animales, las plantas, hasta las aves que no encontraban ya donde posarse.

Un día que los hermanos volvían observando los alrededores vieron con sorpresa que en la cueva donde se habían refugiado, estaban preparados alimentos que podían servirse.  ¿Quién los preparó? ¿Como? ¿A qué hora? se preguntaron asombrados.

Al repetirse esto día tras día, se propusieron descubrir quién era responsable de este suceso. Al día siguiente, el menor se ocultó entre las rocas, mientras su hermano mayor salió al campo a sus exploraciones.

De repente, el joven sintió un ruido de alas. Con cuidado levantó su cabeza para observar lo que sucedía, vio posarse en la cueva dos hermosas guacamayas con caras de mujer. Con mucha agilidad, dio un salto sobre ellas y las tomó en sus manos.

Las guacamayas quedaron cautivas en la cueva hasta la tarde cuando volvió el hermano mayor,  quien al entrar en la cueva se sorprendió al ver a las aves en las manos de su hermano.

– ¿Serán estás las que nos traen comida? – se preguntaba.

Con el paso de los días, los jóvenes y las guacamayas se hicieron muy amigos. Las guacamayas seguían preparando los alimentos. Los hermanos salía en las mañanas a observar como las aguas se retiraban poco a poco.

Poco tiempo pasó, cuando las dos parejas decidieron casarse. Sus padrinos fueron el sol, la luna y las estrellas, que les miraban llenos de Encanto ofreciéndoles protección. Un día los esposos vieron que, por fin, las aguas del diluvio se habían retirado. La tierra se extendía risueña, invitándoles a trabajar.

Los esposos salieron de la cueva y bajaron del alto Huacaiñan y fueron a vivir en el valle fértil. Después, fundaron un pueblo, del cual nacieron todos los hombres de la tierra . Se cuenta que este fue el origen de los cañaris pueblo valeroso y trabajador que fue parte de la gran civilización de la América primitiva.